Publicaciones científicas

ANA Mª ALAÑÓN, RESPONSABLE DEL SERVICIO DE FARMACIA DEL HOSPITAL VIRGEN DE LAS NIEVES, GRANADA

“El empleo de fármacos en los pacientes renales es muy complicado”

Acaba de publicar un estudio que evalua el comportamiento de la función renal al administrar ciertos antibióticos

María Arribas. Madrid

La administración de medicamentos a los pacientes con insuficiencia renal debería ir precedida de un estudio farmaceútico individualizado de la posología adecuada para cada paciente. Esa es la conclusión a la que ha llegado el Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Virgen de las Nieves (Granada), que acaba de publicar una investigación en la que se revela que en 12 de cada 100 casos de pacientes renales, este estudio previo podría evitar nuevos daños al riñón.

Ana Mª Alañón Pardo, responsable de este servicio y primera firmante del estudio,explica las conclusiones obtenidas a Publicación Médica de Nefrología.

En primer lugar me gustaría que me comentara en qué ha consistido el ensayo que habéis llevado a cabo sobre la medicación a enfermos renales

Lo primero que me gustaría matizar es que, no se trata de un ensayo, dado que no se está estudiando ningún fármaco en concreto, sino de un proyecto de investigación basado en nuestra labor asistencial diaria. Se trata de un estudio prospectivo cuasi experimental, con un periodo de intervención farmacéutica y posterior análisis de los resultados, que hemos llevado a cabo en un total de 642 pacientes (68.2% mujeres, con una edad media de 59,3 años )ingresados en el Virgen de las Nieves entre julio y diciembre de 2008.

En total se han valorado 739 prescripciones antibióticas. En este sentido, hemos evaluado el comportamiento de todos los pacientes tratados con los antibióticos: cerfuroxima, gentamicina, levofloxacino, imipenem, meropenem, piperaciclina/tazobactam, y vancomicina ; y que estuvieran ingresados en un servicio con sistema de dosis unitaria y prescripción electrónica de los siguientes: Medicina Interna, Hematología, Cirugía General, Urología/ Nefrología y Oncología.

¿En qué consistió el protocolo de actuación para este trabajo investigador?

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Servicio de Farmacia del Hospital Virgen del las Nieves.

Nosotros establecimos un protocolo diario de trabajo que se desarrollaba del siguiente modo: En primer lugar, filtrábamos diariamente todos los pacientes en esas plantas y en tratamiento con los antibióticos citados para posteriormente anotar datos necesarios para conocer y calcular la función renal (creatinina sérica, edad, sexo y peso) y si existía algún factor que pudiera modificarla.

Para aquellos con función renal comprometida estudiábamos la dosis y frecuencia de administración de los antibióticos prescritos y recomendábamos a los médicos modificar las pautas posológicas, suspender o monitorizar el tratamiento si fuese necesario. En estos casos, registrábamos si la intervención había sido aceptada o no y qué tipo de intervención se había realizado.

Finalmente, se hacía un seguimiento de todos los pacientes que habían participado en el estudio para ver cómo evolucionaba su función renal.

¿Cómo surge la idea de este estudio? ¿Existían indicios que sugiriesen que los tratamientos renales que se estaban aplicando en estos momentos no eran los adecuados?

La mayoría de los efectos adversos a un medicamento se deben a que no se ha tenido en cuenta la función renal del paciente, por ello surge la idea de crear un protocolo de actuación para llevar a cabo el ajuste posológico en aquellos fármacos, en nuestro caso antibióticos, que así lo requieran. El estudio tenía, por ello, varios objetivos.

En primer lugar queríamos describir las intervenciones farmacéuticas encaminadas a optimizar la posología antibiótica en pacientes con insuficiencia renal y evaluar el grado de aceptación de las mismas por parte del médico. Asimismo pretendíamos evaluar cuáles eran aquellos antibióticos y servicios más susceptibles de intervención, de cara a mejorar el comportamiento renal del paciente.

Y por último, pero no menos importante, otro aspecto básico para nosotros era justificar la necesidad de implantar un programa de asesoría farmacéutica en prescripción antibiótica.

¿Cuáles han sido los resultados del estudio? ¿Qué diferencias de eficacia y posologías han encontrado entre los fármacos estudiados?

El primer dato importante que hay que señalar es que de un total de 739 prescripciones antibióticas valoradas, solo 90 (12,17%) han sido susceptibles de recomendación y por tanto han sido intervenidas. De estas 90 han sido aceptadas el 67.68% y no aceptadas 32.22%. Esto implica que hemos tenido un buen nivel de aceptación y que hay un reconocimiento por parte de todos los equipos médicos de que la intervención farmacéutica facilita la prescripción antibiótica en situación de función renal comprometida.

En cuanto a las diferencias entre fármacos y los aspectos concretos, destacaría que el aumento del intervalo posológico y la disminución disminuir de la dosis de antibiótico, han sido las intervenciones más frecuentes que hemos registrado y que , en cuento a los antibióticos, los más intervenidos han sido levofloxacino, vancomicina y meropenem, siendo el servicio donde más actuaciones se han llevado a cabo el de Medicina Interna.

De todo esto nosotros sacamos la conclusión de que sería adecuado incorporar un programa de cálculo de función renal en prescripción electrónica para proponer de forma individualizada la posología apropiada.

¿Qué pasos se van a seguir a partir de ahora?

En estos momentos nos hemos planteado una continuación de la misma línea de trabajo, con la misma metodología y nuestros esfuerzos se van a centrar en intentar ampliar el estudio con más antibióticos que sean susceptibles de intervención.

Muchos fármacos se eliminan gracias la función del riñón, ¿supone esto un inconveniente añadido a la hora de elegir un tratamiento para los enfermos renales?

Sí. Efectivamente, la utilización de fármacos en pacientes con insuficiencia renal es complicada porque coinciden varias situaciones que modifican la relación dosis-efecto farmacológico, por lo que hay un mayor riesgo de toxicidad. Teóricamente ocurre con un elevado número de fármacos pero en la práctica sólo es importante con fármacos con un estrecho rango terapéutico o cuando el fármaco es nefrotóxico. Por ello cuando se administran estos fármacos es necesario ajustar la dosis en función del grado de insuficiencia renal y vigilar la aparición de efectos tóxicos.

¿Tienen algún otro ensayo en marcha similar a este?

De momento no estamos trabajando en nuevos estudios, pero sí que estamos luchando por extrapolar este trabajo a otros fármacos que no sean antibióticos y de los que también se sabe que son nefrotóxicos.